La reforma electoral de AMLO es positiva para México

Los legisladores mexicanos no debieran poner obstáculos para suprimir a los 200 diputados federales plurinominales y los 32 senadores de representación proporcional…

 
LA CONFORMACIÓN DE UN SOLO BLOQUE OPOSITOR AL GOBIERNO DE ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR PODRÍA SER MUY POSITIVO para el país que históricamente ha estado dividido en dos polos fundamentales: conservadores y liberales.

La hegemonía del Partido Revolucionario Institucional que puso fin a las disputas del poder con la fuerza de las armas, también generó con el devenir de los años un Estado Mexicano unipartidista en los hechos, que controlaba todo y a todos, hasta convertirse en el “ogro Filantrópico” que describió el Nobel Mexicano Octavio Paz.

El dominio abrumador del PRI durante 70 años, llamado por el Nobel peruano Mario Vargas Llosa como “la dictadura perfecta”, incluía todas las instituciones, los intelectuales, empresarios, académicos, medios de comunicación, todo. Eso dio lugar a un país de simulaciones y rituales.

La democracia era una pantomima. Todos sabían que los candidatos de partidos diferentes al PRI perderían irremediablemente. Fue necesario crear las representaciones proporcionales que con el tiempo se convirtieron en coto de las cúpulas para perpetuarse en el poder. Los personajes de las élites brincan de una diputación federal a una senaduría y viceversa.

Con el desgaste con el paso de los años, la evolución de la sociedad generó al interior del monolítico PRI un ala progresista que terminó convirtiéndose en un Frente Nacional que agrupó a las izquierdas y con Cuauhtémoc Cárdenas se presentó en las elecciones presidenciales con gran fortaleza. El candidato del PRI, Carlos Salinas de Gortari, se impuso teniendo como aliado a la derecha representada por el PAN y borró los vestigios de la elección fraudulenta. Pero borró también de la ideología del PRI la democracia y la justicia social haciéndolo de facto un partido conservador fusionado con los panistas. La alternancia simplemente fue una farsa. PRI y PAN eran lo mismo.

Más de 30 años después , en 2018, las mayorías optaron por un gobierno progresista de izquierda y encumbraron a López Obrador. Ahora que los partidos anti AMLO agrupados en la alianza partidista-patronal  Va Por México sumaron a MC formando un solo bloque para rechazar la Reforma Eléctrica, la alianza tiene altas posibilidades de ampliarse con miras a las elecciones presidenciales de 2024, por lo que sería altamente positivo para México que a partir del año próximo se reoriente el financiamiento público a los partidos que, este 2022 es del orden de 5 mil 821 millones 851 mil 702 pesos. Dinero público, dinero que proviene de la ciudadanía.

La Reforma Política de AMLO tampoco es cosa que espante. En Italia todos los partidos votaron para suprimir 230 diputados y 115 senadores, para ahorrarle al erario muchos recursos. Los legisladores mexicanos no debieran poner obstáculos para suprimir a los 200 diputados federales plurinominales y los 32 senadores de representación proporcional, e inclusive podrían ir más lejos y desaparecer también los 32 senadurías de primera minoría, para dejar al senado con 64 integrantes elegidos con el voto mayoritario directo de la  ciudadanía.