Comentarios… SIN/ Se fue noviembre; llegó diciembre y adiós a 2022 con las instalaciones deportivas del municipio Othón P. Blanco para el olvido

La selección femenil municipal no tiene dónde entrenar; los domos están concesiones a los amigos de Chepe Canul

CHETUMAL.- Durante la campaña la aprendiz de alcaldesa Yensunni Idalia Martínez Hernández se comprometió a rescatar las instalaciones deportivas concesionadas, pero todo sigue igual, aunque al menos ya reconoció que el dinero de la renta de los domos no ingresa a la tesorería municipal, que la caja no timbra; mensaje quizás dirigido al director de Cultura Física y Deportes, José “Chepe» Canul, quien nada de a muertito y quedó mudo.

Semanas atrás se realizaron las eliminatorias municipales de baloncesto con miras a las eliminatorias estatales para los juegos CONADE 2023.

La selección femenil categoría 2006-2005 que representará al municipio capitalino no tiene donde entrenar, los domos están ocupados rentados o concesionados a los amigos de Chepe Canul.

La selección tiene que tocar puertas porque José “Chepe” Canul o su equipo de trabajo no han podido resolver dicho problema. Las jugadoras seleccionadas (y me imagino que las demás selecciones deben de estar pasando algo similar) están sin material deportivo, casacas de entrenamiento ni uniformes.

El único domo que no está alquilado o concesionado es el que está a 100 metros del palacio municipal en el parque de la Alameda, y es el que ofreció Chepe. Lo malo es que no tiene arillos, razón por la cual no está rentado. Así que el compromiso es que si lo quieren las seleccionadas, que lo arreglen ellas, porque no hay dinero para mandar comprar los arillos. Es el paso de todos los días de la aprendiz de alcaldesa para llegar a su oficina.

El «amigo de los basquetbolistas» Chepe Canul debería de presentar su renuncia por dignidad; su jefa ya ventaneó ante los regidores que cobro por uso de las instalaciones deportivas. Quizás, como la canción de su tocayo José Alfredo Jiménez, «diciembre me gusto pa que te vayas». ¿Le tocarán las golondrinas?