Comentarios… SIN/ Florencio Amador Gutiérrez no es el único culpable del fracaso del Inter Playa del Carmen: ¿Renunciará o continuará aguantando a Carlos Bracamontes?

Ni siquiera con el equipo de fútbol da resultados Roxana Lili Campos Miranda

PLAYA DEL CARMEN.- Inter Playa del Carmen fracasó por cuarta ocasión consecutiva bajo la dirección del técnico Carlos Bracamontes; Freseros de Irapuato, Alacranes de Durango y Cafetaleros de Chiapas lo humillaron en la unidad deportiva Mario Villanueva Madrid. La más reciente por pésima planeación en la restructuración del equipo por caprichos de una persona que desconoce de fútbol.

¿Quién fue el actor intelectual de la contratación de los jugadores Gonzalo Zambrano, José Guillén, Felipe Hermosillo, Diego Valanta, César Landa y Juan Jorge Celada, que no cumplieron con las expectativas y con la continuidad del eterno capitán Daniel Jiménez y compañía que cargaban, como «el pípila», tres fracasos en fila?

¿Quién dejó ir al colombiano Klinsman Calderón, el mejor jugador que ha llegado a Playa del Carmen? ¿ A quién le robaba los reflectores? ¿A Florencio? ¿ a don Vito Corleone? ¿Al nefasto Fernando Fernández?

Los culpables tienen nombre y apellidos. Vamos por orden de jerarquía:

Roxana Lili Campos Miranda, presidenta municipal y presidenta del club, por entregar el equipo a sus amigos, por confiar en ya saben ustedes quiénes.

Florencio Amador Gutiérrez Guigui, por no fajarse los pantalones y poner orden en el equipo y por dejar que el vicepresidente deportivo, Fernando Fernández, le comiera el mandado.

Carlos Bracamontes, técnico, por no ver el tsunami caribeño que fabricó y que ahora le cobra factura.

Los cartuchos quemados no tienen la culpa de que les hayan renovado el contrato; la culpable es la directiva (allí están las imágenes de las firmas con Florencio al frente).

Además, Inter Playa del Carmen paga muy bien, claro con dinero público, ¿quién no quisiera jugar toda su carrera en el paraíso turístico sin que nadie los vigile?

Culpables los jilgueros por quedarse cayados y encubrir los fracasos; la marea azul, por no exigir y conformarse con migajas.

El club siempre dio lo mejor a los jugadores e invitados VIP en las giras: jet de primera, hotel 5 estrellas…

En fin, sobrepagaron a futbolistas fifís acostumbrados a lo mejor sin lograr un campeonato.

La pregunta: ¿se atreverá la dueña del equipo a cortar cabezas o buscará en el 2023 el quinto fracaso? Total, la afición está acostumbrada.

Termino con esto: mi oreja pitufa que merodea los rincones del Instituto Municipal del Deporte y en el palco de los directivos, me comentó que muy pronto se anunciaría el despido de Bracamontes.

En caso de que se confirme el rumor, sería una buena decisión. El pitufo azul me comentó que Bracamontes se la ganó a pulso por contratar a jugadores de medio pelo a precio de oro.