Comentarios… SIN/ El show de Chepe Canul

Nomás llega con su séquito a posar para las fotos (que le toma «su» fotógrafo) y se va

CHETUMAL.- José Canul, Chepe para sus cuates, el amigo («chabelo») de los amantes al baloncesto de Chetumal, fiel a su costumbre, llegó al Parque del Queso el viernes por la noche al juego de estrellas de la Liga Varonil Libre 90 minutos tarde. Y no llegó solo, lo acompañaron su fotógrafo favorito y una estilista (maquillista, pedicurista). Solo faltó el bolero del municipio.

Bailó “el meneíto, el meneíto” con las clases de zumba, se tomó fotos hasta con los que hacían cola para comprar perros calientes con queso de bola; un baño de pueblo que se perdieron la aprendiz de alcaldesa y el joven Murrieta (Erick Arcila)

Tomó su neceser, o sea su maletín de maquillaje, se limpió el sudor y las manos por tanto saludo, se acomodó en su silla, vio hacia la mesa donde están los trofeos, estiró la mano y tomó uno, por si las moscas no estaba en el programa para entregarlo a los campeones al final del juego. Pero, ¡lástima Margarito!, se fue antes.

Y vinieron la cascada de fotos en todas las posiciones como si fuera el MVP de los directores de los institutos municipales del deporte. El público aburrido tras dos horas de espera y «Chepe» Canul en la alfombra roja continuaba posando.

No aguantó mucho y antes que finalizara el juego de estrellas desapareció.

Aplausos a la afición que abarrotó el domo del Parque del Queso. Para el próximo evento espero que a los organizadores se les prenda “el foco” y cambien de sede al Erick Paolo Martínez, para comodidad del público, al menos hay baños.

Un reconocimiento a jugadores y coach por la participación.

Mención honorifica a Zahid Baeza, joven promesa del baloncesto quintanarroense con apenas 16 años y a su mentor Carmelo Méndez. Zahid desayuna, almuerza y cena con el balón en las manos ¡Ah, y estudia!, a sus padres mi admiración.

Por cierto, equipo del uniforme de color ganó 74 puntos a 72 al de blanco.

Lo demás, con José “chepe” Canul y sus aplaudidores, son parte del espectáculo que nunca van a faltar. Ya creció su lista de regalos navideños, o al menos que se acuerde de ellos el día de muertos con un mucbipollo.